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Museo en la comunidad

como parte del proyecto, museo en la comunidad, el mmhv/ahv presente una muestra de La Coleeción Catanzaro:  Vieques, 1942 en el Laboratorio Clínico Santa Lucia

mayo - julio, 2012

sobre la Colección Catanzaro:

Introducción

La colección fotográfica,  Catanzaro:  Vieques 1942, incluye más de setecientas fotografías tomadas por la familia Catanzaro, de Baltimore, Maryland, durante su estadía en Vieques desde temprano en 1941 hasta  diciembre de 1942.  En 1990, August "Gus" Catanzaro donó los negativos originales al Archivo Histórico de Vieques y en 1994,  el "National Endowment for the Arts", a través del Programa de Subvenciones Básicas para las Artes del Instituto de Cultura Puertorriqueña, aprobó una propuesta del Museo Fuerte Conde de Mirasol de Vieques para la preparación de la exhibición y de este catálogo.

Estos documentos históricos recogen gráficamente una variedad de aspectos culturales, socio-económicos y políticos de la vida de Vieques en 1942:   el impacto de cuatro décadas de americanización del pueblo viequense-puertorriqueño - y la intensificación del proceso con la llegada de la Marina;  estilos arquitectónicos y de vestimenta, festividades y tradiciones.    Gus y Joe, Jr.,  manifiestaron un particular interés en captar las imágenes de las jóvenes de Vieques, dejándonos   una serie de retratos de la época.

La Colección Catanzaro nos ofrece una mirada muy especial a un periodo de crítica importancia histórica:  el proceso de militarización a principios de los años cuarenta que dejó grandes extensiones territoriales del archipiélago puertorriqueño - y de otros países caribeños -  bajo control de los militares estadounidenses.

Un poco de trasfondo histórico

Desde el siglo XIX los estadounidenses planificaban la militarización del archipiélago puertorriqueño.  Establecieron una base naval en Culebra en 1903, con graves consecuencias para el pueblo culebrense. Después de siete décadas de atropellos y sufrimientos, el pueblo de Culebra se organizó en lucha militante y forzó la Marina a abandonar la isla en 1975.

En la década de los cuarenta llegó el turno de Vieques.  Ya para febrero de 1939, el  Presidente Franklin Delano Roosevelt y el Almirante Leahy viajaron a Vieques para observar maniobras navales cerca a la Isla.  La Segunda Guerra Mundial proveyó la justificación para la militarización de Vieques.  El 17 de marzo de 1941 se aprobó la Ley Pública 13 en Washington, asignando $35 millones para la construcción de la Base de Vieques.  En  agosto del mismo año,  se aprobó la Ley Pública 247 autorizando a la Marina de Guerra de Estados Unidos a entrar en posesión inmediata de las tierras a expropiarse en la isla.  Entre 1941 y 1949 la Marina de Guerra de Estados Unidos expropió 26,000 de las 33,000 cuerdas de terreno viequense.

El cierre de la Central Playa Grande, a raíz de las expropiaciones, impactó profundamente en la vida socio-económica del pueblo.  Miles de viequenses emigraron en busca de trabajo, a Puerto Rico, a Estados Unidos y muchos a la cercana isla de St. Croix, Islas Vírgenes estadounidenses.  Los acontecimientos históricos que explican la presencia de los Catanzaro en Vieques en 1942,  se sienten todavía en todos los renglones de la vida de esta isla y su gente para quienes la Segunda Guerra Mundial no ha terminado.

Los Catanzaro en Vieques

A principios de 1941,  Joseph Catanzaro aceptó un trabajo que le ofreció  la Compañía Constructora Arundel-Consolidated, basada en Baltimore, como supervisor del almacén de materiales a utilizarse en las construcciones militares en Vieques.  Pasó los primeros días en una caseta, mientras la compañía terminaba la construcción de barracas para los empleados.  Con la ayuda del Sr. Tomás González, comerciante y terrateniente viequense,  Catanzaro encontró una casa disponible en la Calle Baldorioty de Isabel Segunda.   En noviembre de 1941 llegaron a Vieques su esposa, Blanche e hijos,  Joseph de 19 años y Gus de 18.

Joseph Catanzaro y sus dos hijos trabajaban en la Base, supervisando la compra, almacenamiento y despacho de materiales relacionados con enorme muelle o "rompeolas",  que construía la Marina.  Gus trabajó por un tiempo en el cuarto de radio, a petición del Teniente Hines.  El joven Catanzaro no se llevó bien con el teniente, y su padre le consiguió un trabajo en el hospital que erigió en la base la "Consolidated Pacific Employers Insurance Company."

Cuenta doña María D. Benítez, vda. de Castaño (Malú), íntima amiga de la familia y quien ha mantenido contacto con ellos a través de las últimas cinco décadas,  que la casa de los Catanzaro se convirtió en un centro de actividad social.  Blanche Catanzaro organizaba fiestas todos los sábados para los empleados de la Arundel-Consolidated y para los amigos que hicieron en el pueblo.  Según Gus, único sobreviviente de la familia, ellos aprovechan para estas actividades,  la enorme sala de la casa y una vellonera,  propiedad del Sr. González y destinada para el Ocean View Club que estaba bajo construcción.

Entre los invitados regulares a las fiestas de los Catanzaro figurabannEddie Flores, Porfirio Ortiz y Constanza Pierre, co-empleados de don Joseph; Leoncio T. Davis, Alcalde de Vieques, mejor conocido como  "Dr. Son" y su esposa doña María Teresa Serrano; "Mimita" Morales, secretaria del Alcalde; el farmaceútico y miembro fundador de la Logia Masónica de Vieques, Don Felipe Serrano Travecier y su esposa Monserrate Cabrera; la Superintendente de Escuelas, Adrienne Serrano; "Felipito" Serrano,  dueño del Green Room, escena de otros bailes y fiestas; y las jóvenes Mary Cruz,  Ana Conde y Brunilda Casanova.

Los Catanzaro participaron en otras actividades sociales del pueblo.

Entre las escenas captadas en las fotos se incluyen los actos de graduación de la Vieques High School de 1942; la boda de Mary Simmons y el ex juez don  "Pepe" Rivera; la procesión de la Virgen del Carmen; El desfile del Cuatro de Julio de 1942  y de fiestas privadas.

Los Catanzaro dejaron Vieques en diciembre de 1942 cuando se detuvo la construcción del rompeolas.  Llegar a su casa en Baltimore con las fotos no fue cosa fácil.  Blanche viajó a San Juan donde se quedaría con amistades hasta la primavera.  Gus y su hermano Joseph viajaron en un barco militar desde San Juan a Yonkers (Nueva York).  Al llegar, los hermanos Catanzaro fueron detenidos por la Inteligencia Naval e interrogados por doce horas.  Contó Gus:  "Nos hicieron pregunta tras pregunta desde el amanecer hasta la noche.  Querían saber porque teníamos fotos de Vieques.  Probablemente supieron de nuestras fotos del Teniente Comandante en Vieques, H.G. Hines.    Nuestro apellido italiano también nos hizo sospechosos."

Algo similar ocurrió al padre cuando llegó a Nueva Orleans pocos días después.  La Inteligencia Naval detuvo a don Joseph para cuestionarlo sobre las fotografías.  Según Gus, su papá había llevado la mayor parte de las fotos.  Los militares tomaron posesión de aquellas fotos relacionadas con la base en Vieques.  Afortunadamente, la mayoría de las fotos - de escenas callejeras, fiestas, amigos, paisajes, etc. - no fueron confiscadas, y forman lo que hoy día representa una herramienta para la investigación histórica de Vieques.

Se usaron tres cámaras para tomar las fotos.  El Sr. Catanzaro trajo desde Baltimore una cámara pequeña que Gus describe como una "cámara de juguete que se compraban en las farmacias".  Producía un negativo pequeño rectangular de 1  5/8 de pulgada (35mm).

Joseph, hijo, trajo a Vieques su  Kodak Brownie Reflex  y Gus compró una cámara Kodak por tres dólares de Geigel Cayeres en Vieques.  Fue éste último quien, según Catanzaro, revelaba las fotos de la familia.

Como parte del Archivo Histórico de Vieques, ubicado en el Museo Fuerte Conde de Mirasol, la Colección Catanzaro proveerá una rica fuente de información gráfica para la investigación socio-histórica de la isla.  La colección se organiza sistemáticamente para maximizar su utilidad y se trabaja con el Archivo General de Puerto Rico en la conservación de los negativos originales.  Se espera digitalizar las fotos en coordinación con el Programa Graduado de Bibliotecología y la Ciencia de la Información de la Universidad de Puerto Rico.

La aportación de Gus Catanzaro al Archivo Histórico de Vieques y así al desarrollo de la historiografía del pueblo viequense-puertorriqueño, es clara manifestación del cariño que siente hacia este pueblo que fue su hogar durante el año de 1942.  Muchas gracias Gus.

Roberto Rabin  Vieques, abril de 1995